Nostalgias

* Hoy, como ayer 

  
Hoy, como aquel 1 de abril del 96, me he sentido confundida. Desasosegada. Por un momento el pensamiento se ha nublado y no sabía si era hoy, ayer, o si será mañana. Ha habido una detención en la percepción del tiempo.

Hace tiempo que no sucede nada en Meetic. Siempre se ven las mismas caras. Y las mismas siluetas fantasmas. Así que anoche, aburrida, decidí abandonar la pantalla y ponerme a leer. Releer más bien. Encontré Rayuela y aquel recuerdo ahí escrito: "temblaba contra mí como una luna en el agua" y entonces recordé que así era como mi cuerpo temblaba junto a su cuerpo aquel marzo del 96. Y lo recuerdo a él. Y sonríe mi piel. (seguir leyendo)


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* Luna de miel


La dureza del asiento comenzó a resultarle incómoda. Abrió los ojos para confirmar dónde se encontraba. Allí estaba, sentada en un vagón de segunda de un tren cualquiera.

Miró a su alrededor. Había otros dos pasajeros en el compartimento: una anciana, que tejía sin cesar una bufanda rosa y un hombre joven, agazapado tras el diario de la mañana. La anciana, levantando la vista de la labor, le preguntó si estaban de viaje de novios. La pregunta la dejó tan desconcertada como triste. Acababa de romper con su prometido, así que, tragándose las ganas de llorar, no pudo sino balbucear un no bastante descortés(seguir leyendo)

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*Por jugar con muñecas


Como si se tratara de un "tentetieso", Sofía se balanceó divertida acompasando el movimiento de sus caderas con la música que sonaba bajo la voz del monitor. Las sensaciones de su cuerpo la llevaron a la infancia.

Recordó cuando de niña jugaba a ser equilibrista, caminando cuidadosamente sobre una cuerda imaginaria; o los arriesgados recorridos  por el filo de los pequeños muros que protegían los jardines, y las alertas de su madre, asustada a su lado... 


Rememoró también, las pericias que realizaba para no caer de aquel artilugio, el muelle-saltador, que le permitía recorrer el barrio a brincos, cual alocado canguro; y sus primeros y temblorosos paseos en bicicleta, o sobre aquellos grandes tacones que fabricaba con botes de conserva. Todo un repertorio de juegos infantiles en los que controlar el equilibrio constituía una verdadera satisfacción.(seguir leyendo)  

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*Entresueños 



No está entre las habilidades de mi consciencia recordar los sueños al despertar. Habitualmente, son sólo retazos lo que al abrir los ojos permanece en mi recuerdo. Otras -las menos- consigo recomponer la escena y traer a la memoria algunas secuencias de las imágenes oníricas.

De niña, sin embargo, era cómo si los sueños atravesaran la frontera de la realidad y permanecieran vivos al despertar, conservando durante interminables minutos el terror, el dolor, e incluso las lágrimas, tras haber tenido un sueño triste o una pesadilla.

Me recuerdo cerrando los ojos rápidamente, tratando de dormir de nuevo, para continuar un sueño placentero. Algunas veces lo conseguía y retornaba a ese escenario de ilusión. ¡Era maravilloso volver al ensueño!(seguir leyendo)


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*Llueve 


Llueve. La fina lluvia surca la pequeña nube de humo que se asoma ante mi ventana transformándola en un fantasma rayado y tenue. A lo lejos , alguien atraviesa la oscuridad del patio aceleradamente. Desaparece. Otra vez el vacío, la soledad infinita de los suelos mojados, las escaleras de incendio, las ventanas sin flores, los árboles, el viento. 

Llueve. Quisiera que la lluvia me mojara por dentro, como aquellas tardes de invierno en que paseábamos juntos, recorriendo calles vacías, con el frío rodeando nuestros cuerpos. Y, sin embargo, hace calor aquí dentro. (seguir leyendo)

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*Al viento 

Un texto de: Sophia Sophie

  
Dijiste que me querías; que sin mí no habría sol jamás, ni habría luna. Dijiste que días, meses, años, a mi lado estarías.  Dijiste que eran mis besos como una fruta en verano...

Te dije que sin tus ojos me quedaba la ceguera; que tus palabras, tu cuerpo, llenaban mi alma entera. Te dije también "te quiero". 

¡Tantas cosas dijimos, que olvidamos por un tiempo que las palabras... se las lleva el viento! (ver comentarios)


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*Un día como hoy

En memoria de Enrique Morente




Enrique, cuando estábamos anoche en esa "Tertulia" tuya, añorando la llamada que anunciaba tu llegada, preludio de una noche mágica...

No sonó el teléfono esta vez, sonó, cargado de nostalgia, el mensaje, de una jóven de Granada...  (seguir leyendo)

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