26.11.10

El río de los encuentros infinitos


Buscar amor en la red es como sumergirse en un rio de encuentros infinitos.

Miles de personas acuden cada día esperando disfrutar de un baño que calme los vacíos del alma y cure las heridas del tiempo.

Se sientan junto a la orilla contemplando el paisaje; miran a su alrededor, saludan y comentan alguna cosa. Muchas veces entablan conversaciones interesantes.

Cuando la temperatura es cálida, se quitan la ropa, evitando la desnudez extrema y esconden bajo las piedras sus pequeñas miserias.  Después, poniéndose el chaleco de la confianza, comienzan a sumergir primero un pie, luego el otro...  o introducen una mano, tratando de sopesar temperatura, densidad, transparencia, aroma...  

Algunos se lanzan de cabeza, sin la parsimonia de ir poco a poco acostumbrándose al medio. Pero es raro quien, una vez en la orilla, no se decide a zambullirse en él. Y conciertan una cita.

Se bañan entonces una primera vez, y aunque les guste la frescura de sus aguas,  no suelen bañarse dos veces en las mismas.

El río de los encuentros sigue su curso. Su caudal es fuerte y  no hay quien lo pare. Ni quien quiera pararlo, porque el siguiente encuentro resulta también placentero. Y el otro, y el otro...

Y así, de baño en baño -como si del río de Heráclito se tratase- aguas, sueños y bañistas se van transformando.


De vez en cuando, algún despistado abandona el cauce del río y se detiene en mi charca. Entonces me invade una preocupación.

¿Alguien sabe dónde puedo comprar una depuradora de sueños?


 

3 comentarios:

  1. Hmmmmm, la verdad aun no me he bañado en esas aguas, aunque a veces pareciera ser atractivo y algún caso conozco, pero en fin puede ser algún día, ¿y el que se detiene en tu charca es un despistado?, quizás no.
    En cuanto a la depuradora de sueños, si encuentras una por favor me avisas, necesito una con urgencia.

    Besos

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  2. Preciosa metáfora para explicar algo que yo si que he vivido en mis propias carnes, aunque sólo fue una vez. Esa historia woman la tengo escrita, quizás te la podría mandar y que la publicases ya que viene a cuento. Respecto a la depuradora de sueños yo también necesito una.

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  3. Gaspar, encantada de seguir leyéndote. De grandes despistes está la historia llena.

    Si consigo algo que depure los sueños estancados, correré la voz. Entre tanto, a mi me sirve leer los sueños de otros. Da aire.

    FLOR, si no te animas a publicar tu propio blog, estaré encantada de reproducir aqui tu escrito, y hacer de "Amores de cartón" un espacio de relatos compartido. Házmelo llegar.

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